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Sandy y Fidel Arrieta empezaron a vender empanadas desde su casa en la ruta 26 entre Roy y Ogden hace ocho años.
Cuando vieron que las personas seguían regresando, queriendo volver a disfrutar de su sazón venezolano, la pareja decidió abrir su primer restaurante en el centro de Salt Lake City. Juntos, lo llamaron Arempas.
Poco a poco, Arempas fue creciendo y eventualmente se expandió abriendo seis locales y convirtiéndose en uno de los restaurantes latinos más exitosos en el Wasatch Front. Pero en el último año, los dueños se han visto forzados a cerrar tres de sus restaurantes en Orem, South Jordan y Sandy.
¿Por qué el cambio catastrófico para su negocio? Ellos señalan a la campaña antiinmigrante bajo el presidente Donald Trump.
Ha resultado en que sus clientes más fieles le teman a comer afuera y en que la mitad de sus trabajadores desaparezcan, escogiendo abandonar el trabajo por miedo o en otros casos, decidiendo autodeportarse.
“Nos empezamos a encontrar con el restaurante vacío”, dijo Fidel Arrieta. “Estuvo mortal”.
“En general los latinos no están comiendo fuera de la casa y eso nos está afectando mucho”, indicó Sandy Arrieta.
En cuanto a sus empleados, ella dijo, “la gente tiene miedo a trabajar incluso teniendo sus documentos”.
“Teníamos un equipo maravilloso pero desde el año pasado comenzó a bajar, bajar y bajar”, indicó Fidel Arrieta.
Esta caída llega luego de la oleada del otoño del 2018 hasta el verano del 2025 cuando muchos inmigrantes venezolanos estaban escogiendo mudarse a los suburbios de Salt Lake City, reportó el Associated Press (enlace en inglés) hace un mes.
(Rick Egan | The Salt Lake Tribune) Fidel y Sandy Arrieta, dueños del restaurante Arempas, en su local en el centro de Salt Lake City.
(Leah Hogsten | The Salt Lake Tribune) Empezando por la izquierda, empanadas de carne, pollo y papa. Estos son algunos de los bocadillos en el menu de Arempas.
Los dueños no son los únicos pasando por esto. Los organizadores del grupo de Facebook Utahzolanos, el cual comparte noticias y fomenta comunidad entre los venezolanos de Utah, le dijeron al Salt Lake Tribune que han escuchado de por lo menos 100 familias venezolanas en el estado que en este año se han autodeportado o lo han considerando.
“Hay mucho miedo en la comunidad porque ya tú te considerabas que estabas legalmente en el país por tener una solicitud de asilo activa, por tener un permiso de trabajo, por pagar impuestos”, la organizadora Patricia Quiñones dijo.
“Pero esta administración’, dijo Quiñones “lamentablemente considera ilegal a una persona que no tenga una residencia permanente entonces eso ha hecho que familias se autodeporten”.
En el 2021 y 2023, algunos inmigrantes venezolanos recibieron Estatus de Protección Temporal (o TPS por sus siglas en inglés), lo que los protegía de ser deportados y les permitía trabajar en Estados Unidos.
Sin embargo, hace un año el Departamento de Seguridad Nacional revocó el TPS para los inmigrantes venezolanos.
A principio de este año una corte federal de apelaciones encontró que la decisión del departamento afectando a los venezolanos y haitianos había sido tomada ilegalmente. Pero esta semana, la Corte Suprema invalidó y retornó esa orden de revisión, luego de que otro caso estableciera un precedente.
A lo largo de la segunda presidencia de Trump, los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, o ICE por sus siglas en inglés, han arrestado a venezolanos con mayor frecuencia según un análisis (enlace en inglés) de data federal del 2025 por The Salt Lake Tribune.
Solo desde su segunda inauguración, 629 ciudadanos venezolanos han sido detenidos en Utah y removidos por agentes de ICE, según el Proyecto de Datos de Deportación, un proyecto de investigación en dos universidades de California.
En el Arempas del centro de la ciudad, donde Sandy Arrieta habló con The Tribune, ella indicó que le llama sus empleados sus “niños”. Los cierres la han dejado perturbada.
“No quería salir de la casa y sentía que se me estaba acabando el mundo y de momento dije ‘No, hay que seguir con los demás restaurantes’”, ella dijo.
(Rick Egan | The Salt Lake Tribune) Sandy Arrieta, co-dueña de Arempas, en el local del centro de la ciudad.
(Leah Hogsten | The Salt Lake Tribune) El local del centro de la ciudad está decorado con fachadas diminutas — simulando pequeñas casitas y tienditas de madera. Murales e imágenes pintorescas de la costa caribeña de Venezuela también decoran el restaurante.
Para sus clientes de mucho tiempo, la noticia de que la pareja había cerrado tres de sus locales fue chocante.
Antes de todo esto, Arempas alcanzó su mayor éxito hace cuatro años, incluso siendo parte de un episodio del programa del canal Food Network llamado ‘Guy Fieri’s “Dinners, Drive-ins & Dives’ en el 2021. En aquel entonces, miles de venezolanos estaban llegando a Utah y los Arrieta empezaron a abrir más locales.
En especial el restaurante del centro de la ciudad era uno que siempre estaba “reventado” de gente, dijeron los Arrieta. Tarde en la noche, cuando otros negocios ya habían cerrado, Arempas era uno de los pocos lugares abierto y activo, ellos dijeron.
“La gente viene acá con un ambiente de fiesta y es más relajado,” dijo Sandy Arrieta.
Pronto, este podría ser su único restaurante con servicio completo. Entre los desafíos que han enfrentado y la caída de la economía, la pareja tal vez tendrá que también cerrar su local de Midvale, ella dijo.
Hace un año, convirtieron la mitad de ese restaurante en una barra para fiestas, kareoke y demás — una manera más “creativa” de producir ganancias.
También tienen un food truck el cual buscan sacar más a menudo, al igual que una tienda en la cafetería del Salt Lake Community College, que abrieron luego de recibir aprobación gracias a los esfuerzos de la presidenta venezolana de la asociación de estudiantes quien quería traer comida venezolana a la escuela.
Fidel Arrieta reconoció que son tiempos difíciles para todos los restaurantes en general.
“Pero los latinos somos doblemente más golpeados,” él dijo.
Nota de traducción: Este artículo ha sido traducido del inglés al español y ha sido revisado y editado por Isabel Meléndez-Rivera y Jose Davila IV, periodistas de The Salt Lake Tribune, quien domina ambos idiomas. Utilizamos inteligencia artificial para aumentar el acceso a nuestras publicaciones mientras continuamos desarrollando nuestras capacidades de reportaje en español. Este aviso es nuestro compromiso con usted, nuestro lector.
Isabel Meléndez-Rivera