Quantcast
Get breaking news alerts via email

Click here to manage your alerts
Los hispanos de Colorado prefieren no votar
This is an archived article that was published on sltrib.com in 2012, and information in the article may be outdated. It is provided only for personal research purposes and may not be reprinted.

Denver • El problema de Mitt Romney se llama Joie Gutierrez. No muy lejos está el problema de Barack Obama, que se llama Jaime Portillo.

Los dos tienen derecho a votar pero ninguno votará en noviembre. Y nada les hará cambiar de idea durante la campaña. Su voto, como el de miles de otros hispanos de Colorado, no se contará el día de la votación. Que se trate de hispanos es quizás lo menos sorprendente.

Según el último censo nacional, hay unos 664.000 hispanos adultos en Colorado. Sin embargo, de acuerdo con un estudio publicado este año por la organización Latino Decisions, hay 340.798 votantes hispanos registrados en ese estado.

Eso significa que el 49% de los hispanos de Colorado no se ha registrado en las oficinas electorales. Las razones son varias: apatía, la creencia de que votar no sirve de nada, falta de tiempo para ir a votar o el simple desinterés por los dos candidatos.

Sin embargo, ninguna de las dos campañas rivales se rinde y tiene en el punto de mira a este grupo demográfico, al que tratan de influir mediante llamadas telefónicas y publicidad en español, tanto en radio como en televisión.

Pero a Gutierrez las elecciones le tienen sin cuidado. Ella tiene otras cosas en la cabeza.

'Creen que su voto no cuenta' • Gutierrez, de 28 años y madre de cinco hijos, está tratando de que su hijo de 11 años pose para una foto con su indumentaria de béisbol en el parque Rude, al oeste del centro de la ciudad, en un barrio típicamente hispano.

Es un caluroso sábado por la mañana. Al mismo tiempo está lidiando con su otro hijo Donovan, de 3 años, que insiste en bajarse los pantalones y enseñar en público sus pañales mientras se ríe.

Gutierrez dice que aunque su padre le obligó a registrarse para votar a los 18 años, nunca ha votado. Dice que los políticos, sobre todo los presidentes, viven en un mundo muy diferente al suyo y no entienden sus necesidades.

"Creo que al final van a hacer lo que les dé la gana. No importa lo que yo vote", dijo. "Así que no voto".

Si fuera a votar, dice que votaría por Romney. Le gustan sus ideas. Pero eso no va a pasar.

Raymond Rodriguez, quien entrena equipos de béisbol de jóvenes en el parque, dice que la abstención es una actitud común entre los hispanos.

Y explica que a veces es por motivos personales. Muchos inmigrantes vienen de países donde las elecciones están amañadas y el ganador ya está decidido de antemano, dice.

"No tienen ninguna confianza en las elecciones", dice Rodriguez. "Creen que su voto no cuenta".

Según un estudio de 2011 del Pew Hispanic Center, ese era el motivo que el 14.9% de los hispanos daban para no votar. El 25.8% de los entrevistados decía no votar porque estaban muy ocupados y no tenían tiempo.

Joe Perez ya ha oído todas las excusas posibles. Ahora su trabajo consiste en convencerlos para que participen.

Casa por casa • En una tranquila tarde de domingo en Greeley, un población principalmente agrícola del noreste de Colorado, Perez visita una a una todas las casas con su carpeta bajo el brazo y una gran sonrisa bajo el poblado bigote.

Trabaja en la campaña de Obama y enseña a otros voluntarios cómo ir a las casas para registrar votantes. Perez lleva varios meses haciéndolo, primero en el garaje de su casa y luego en un local que la campaña de Obama tiene frente a la Universidad del Norte de Colorado, junto a un restaurante de la cadena Chipotle y un local donde hacen tatuajes.

Perez dice que lo importante es la perseverancia.

"A veces tenemos que llamar cinco veces a la puerta", dice. "Si hace falta, regresamos".

Pero hay algo que le preocupa de cara a las elecciones de noviembre. El condado de Weld, donde está Greeley, no imprimirá las papeletas de voto en español para las elecciones de noviembre, como sí hizo en 2008. Según la ley no están obligados a hacerlo pues el censo de 2010 registró un descenso en la población hispana y no alcanzó el mínimo necesario para hacer que las papeletas estén en otro idioma.

Según Perez, eso puede ser decisivo.

"Si la papeleta de voto estuviera en español, sería más fácil para mucha gente", dice Perez. "Si decimos que votar es americano, ¿por qué ponérselo más difícil a alguna gente?"

El equipo de campaña de Obama tiene a personas que fueron clave en las elecciones de 2008 y que tratarán de que el voto hispano en estas elecciones sea igual o superior al que fue entonces.

Federico Peña, uno de los directores de campaña de Obama que ya lo fue en 2008, ha estado viajando por el estado y tratando de convencer a los hispanos de que voten, aunque estos parecen mostrar poco interés.

Peña, quien fue miembro del Gobierno de Clinton y el primer alcalde hispano de Denver, dijo que en su recorrido por Pueblo y el condado de Adams ha podido ver de cerca y entender los problemas de los hispanos.

En sus discursos y en las charlas que mantiene con la gente les habla del papel del presidente en la reforma del sistema de salud, de las ayudas para pagar los estudios universitarios y de la reforma del sistema de inmigración. "Por primera vez en mi vida los hispanos no se quejan de que no les prestan atención", dice Peña. "Ahora saben que pueden ser decisivos en los estados clave de las elecciones".

Pero puede que este importante papel de los hispanos no se refleje inmediatamente en las elecciones. José Suárez, profesor de estudios hispanos de la Universidad del Norte de Colorado, cree que el desinterés de los latinos por la política seguirá hasta que las futuras generaciones mejoren su nivel de vida.

"Aún se tardará una o dos generaciones", dice Suárez. "Al mejorar su nivel de vida tendrán más interés en la política".

Para Peña, si Obama ganara los nueve votos electorales de Colorado sería un gran logro para el presidente. Ese resultado igualaría los resultados de 2008, cuando Obama obtuvo el 61% del voto hispano en el estado frente al 38% de su oponente, según una encuesta realizada por el Instituto William C. Velasquez.

Según esa misma encuesta, los hispanos representan el 13% del total de votos emitidos. Peña dijo que un porcentaje así será decisivo en las elecciones y espera contar con el apoyo hispano para la candidatura de Obama.

"Si pudiéramos registrar solo 5% más sería suficiente", dijo.

No hay tiempo para la política • Jaime Portillo cree que votaría por Obama, pero con el trabajo, tres hijos y otro en camino, dice no tener tiempo para pensar en política.

Portillo, de 33 años, salía de oír misa en español en la iglesia católica de la Inmaculada Concepción en Lafayette y de escuchar lo que Salvador Luna y Carmen Medrano le decían sobre la importancia de registrarse y votar en las elecciones.

"Yo sé que votar es importante pero nunca lo he hecho", dice Portillo.

Después de conducir un camión 50 horas a la semana no le queda mucho tiempo para leer las noticias y estar informado. Y dice que cuando llega a casa solo quiere pasar tiempo con su esposa y sus hijos.

Confiesa que intentará registrarse para votar, pero con otro hijo en camino y ocupado como está con tanto trabajo, no cree que vaya a votar en noviembre.

"Primero tengo que mantener a mi familia", dijo.

Luna, que colabora como voluntario con Medrano en una organización sin fines de lucro que tiene por objetivo registrar a 8.000 votantes hispanos en Arapahoe, Adams, Boulder, Denver y parte del condado de Jefferson, dice que la gente tiene más interés en las elecciones locales y estatales que en las presidenciales.

Dice también que se tarda mucho en explicarle a la gente cómo funciona el sistema político. "Yo les digo que si quieren que las cosas cambien tienen que votar".

Medrano cree que la política del Presidente Obama les ha demostrado a los hispanos que lo que se decida en Washington les afecta directamente. Y pone como ejemplo la decisión de Obama de dar prioridad a las deportaciones y cerrar las investigaciones de los inmigrantes ilegales que no tengan antecedentes penales, o cuando el presidente emitió una orden ejecutiva que permitía a los niños que llegaron a EE.UU. de forma ilegal estudiar en la universidad y obtener un permiso de trabajo.

Pero admite que incluso esas medidas políticas han movilizado a mucha gente que votará por Romney.

"Organizamos muchas charlas y debates públicos. Después del anuncio de Obama vinieron más de 100 personas", dijo Medrano. "Normalmente solo aparecen 16 o 17 personas".

Apoyos a Romney • Christine Mastin es abogada de inmigración en Greenwood Village y trabaja en la campaña informativa republicana Juntos con Romney.

En esta campaña orientada a los hispanos hacen llamadas telefónicas, publican anuncios publicitarios en español y visitan barrios hispanos de todo el estado pidiendo el voto por Romney.

Durante la campaña han tenido que superar obstáculos como la pérdida de Lizbeth Norris-Cohen, directora de campaña para la población hispana, que dimitió por motivos personales en junio. Álvaro Day le sustituyó en el cargo en julio.

Mastin dice que el asunto que más preocupa a los hispanos en la campaña, y a todo el mundo, es la economía y el empleo. Dice que muchos hispanos se quejan de que Obama no ha hecho nada por reformar el sistema de inmigración y que esa es la clave para ganarse el voto hispano.

Mastin, hija de un voluntario de Peace Corps y de una trabajadora agrícola de California, dice que comprende bien el deseo de los inmigrantes por salir adelante cuando llegan a EE.UU. y que Romney está con ellos.

"Él quiere ayudarles a que tengan su propio negocio", dice. "Romney te respeta como persona y quiere que triunfes".

Nick Valenz dice que puede que tenga razón, pero que no piensa votar de todas formas.

Promesas incumplidas • Valenz, quien fue infante de marina y vive en el barrio de Montbello, votó por George W. Bush en 2004, pero no votó en 2008 ni tampoco lo hará este año. Dice que Obama no ha hecho nada y que Romney cavó su propia tumba cuando dijo durante las primarias republicanas que los inmigrantes ilegales deberían deportarse a sí mismos. "Le faltó el respeto a los hispanos".

Para Valenz ninguno de los candidatos es bueno.

"Prometen mucho pero no hacen nada", se queja. "Una vez que tienen el poder se olvidan de las promesas".

Este empresario de 35 años, quien facturó 500.000 dólares con su empresa de construcción el año pasado, dice que le gustaría que hubiera un sistema de visados de trabajo para los inmigrantes de manera que pudiera contratar a sus empleados más fácilmente, pero se queja de que nadie está interesado en arreglar este problema.

Su enojo es tal que a veces piensa en vender su empresa e irse a otro país.

Pero luego se ríe y dice que eso sería incluso peor. "En algunos países votar es obligatorio", dice.

Así, cuando llegue el día de la votación en noviembre, simplemente no hará nada.

Y no será el único. —

Serie • El voto hispano

The Salt Lake Tribune, en colaboración con el Instituto de Justicia y Periodismo de la Universidad de Oklahoma, ha estudiado el voto hispano en dos estados decisivos para las elecciones presidenciales de este año. En esta primera parte del reportaje tratamos el peso de la abstención electoral entre los hispanos de Colorado. En la segunda parte, que se publicará el domingo, abordaremos cómo la crisis del sector inmobiliario y los desahucios están afectando al voto hispano en el condado de Washoe, un condado sin un partido favorito claro para ganar las elecciones en el estado de Nevada. Estos dos estados vecinos de Utah serán clave en las elecciones presidenciales, y el voto hispano puede ser de gran importancia.

Política • Apatía, cinismo y falta de tiempo son las razones que muchos hispanos dan para no ir a votar.
Article Tools

 Print Friendly