La historia no va a comenzar este año con las nominaciones de Demián Bichir, dentro de la categoría Mejor Actor por la película “Una mejor Vida” y la de Emannuel Lubezki como Mejor Director de Fotografía, gracias a su bellísimo trabajo visual realizando en la cinta “El árbol de la vida”. Tampoco dará principio con la posibilidad de que Guillermo del Toro pueda obtener un reconocimiento como Mejor Productor si “El Gaton con Botas” llegara a triunfar dentro del apartado dedicado a los mejores filmes de animación del 2012.
Para quienes en Salt Lake City no están muy enterados del tema vale la pena explicar que entre el cine mexicano y los premios Oscar hay una relación que dio comienzo en 1952, cuando el actor Anthony Quinn, nativo de Chihuahua, Chihuahua, fue postulado a este premio, el más famoso y popular dentro del ámbito cinematográfico mundial, por su participación como Mejor Actor de Reparto en el filme “Viva Zapata!” cuyo protagonista principal fue Marlon Brando.
El mismo Quinn volvió a repetir la hazaña cuatro años después (1956), al llevarse otro Oscar con “Pasion por la Vida”, adaptación a la pantalla grande de la vida del pintor francés Vincent Van Gogh, donde nuevamente brillo su trabajo interpretativo en el apartado de Mejor Actor de Reparto con el papel de Paul Gauguin. Sin embargo, las nominaciones recibidas hasta el momento no han tenido una correspondencia directa con la cantidad de Oscares que han ganado los representantes del cine mexicano. Los resultados de la lista así lo indican: de 35 oportunidades de acceder al premio solo 7 pudieron materializarse en triunfos.
Es importante destacar que Anthony Quinn recibió otras dos nominaciones al Oscar por su trabajo como “Mejor Actor” en las cintas “Viento Salvaje” (1957) y “Zorba el Griego” (1964) , hecho que lo convierte en el artista de origen mexicano más destacado dentro de esta competencia.
En recientes épocas esto parece haber cambiado ya que son cada vez más frecuentes las nominaciones otorgadas a mexicanos. Algo que no es producto de la casualidad sino resultado directo de la incorporación a la industria hollywoodense de los directores y productores mexicanos Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, la actriz Salma Hayek y los directores de fotografía Gabriel Beristaín, Guillermo Navarro, Rodrigo Prieto y Emannuel Lubezki.
En el caso de este último con “El árbol de la vida” alcanza su quinta nominación por la estatuilla dorada. Ya antes fue propuesto al premio por “La princesita”, 1996; “Sleeppy Hollow”, 1999; “El Nuevo Mundo”, 2005; “Los niños del hombre” 2006.
El reciente premio otorgado a Lubezki por la Asociación de Directores de Fotografía en Norteamérica lo confirma como seguro ganador del Oscar correspondiente al 2012.
Tanto a Del Toro como a Cuarón y González Iñárritu les corresponde el mérito de haberse convertido en aspirantes al Oscar por realizaciones de corte internacional, tales como “El laberinto del Fauno” (España), “Children of Men” (Inglaterra) y “Babel” (Estados Unidos) y “Biutiful” (España).
Cabe mencionar que, según indica una leyenda urbana, la figura de la estatuilla del Oscar fue esculpida en base al físico del director, actor y productor de la Época del Cine de Oro en México, Emilio “el Indio” Fernández.
De ser verdad semejante afirmación podría asegurarse que los destinos de las industrias fílmicas de Hollywood y México tienen suficientes razones como para sentirse unidas desde sus orígenes.

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